lunes, 27 de octubre de 2008

Extractos del diario de una Perla adolescente

Retro masoquismo
En contra de los sentimientos no se puede luchar. Bah, se puede pero es muy difícil. Además yo no quiero espantar mi amor, no me importa que no sea “correspondido”. Está dentro de mí y no lo quiero negar.

Restó Menemista

Nos regalaron siete desayunos free para Junior, así que después de Parada Cero fuimos para allá.

Génesis del complejo de hermana menor

Había un pibe que estaba hablando con Jor y cuando se enteró que yo era su hermana, me dijo: ¡te cagaron a vos! ¡Qué cara de torta tenes!


(agresión recibida en las inmediaciones de La Diosa)

Crónica TV no llega al oeste

Cuando volvíamos del boliche, un Renault 19 azul nos encerró y el acompañante sacó un arma y le apuntó a Sole, que es la que manejaba. Ella puso marcha atrás, cruzamos una avenida sin mirar y terminamos chocando contra un micro que estaba estacionado. Los tipos se escaparon y nosotras salimos corriendo del auto. Un cagazo bárbaro!

Así conté mi primera vez

23 de agosto. 1997. Un día muy especial. Quizás uno de los más importantes hasta el momento. Imaginate lo que pasó…

Seba (novio debutante): te amo
Perla: no me mientas
Seba: no te miento. Te amo por todo lo que hiciste por mí, por ser tan valiente y por ser como sos.

(once años después, reflexiono: ese debe haber sido el inicio del trauma del “te amo por agradecimiento”)

A pesar de su aclaración, no estoy muy segura de eso, sé que no hay que ser desconfiada pero no lo puedo evitar. Me lo dijo para no quedar como que sólo quería coger conmigo. Estoy asustada. Lloro. Mi abuela acaba de subir a mi habitación. Creo que se dio cuenta de que pasa algo raro. Ahora está intentando abrir la puerta pero no puede porque la trabé con el sillón cama. Sigue golpeando. Mejor le abro. Seba está debajo de la cama. Encima, como es tan alto le sobresalen los pies. Si lo ven me echan de casa. Abu está todo bien, estoy tirada, ahí bajo. Después vino la peor parte: sacarlo de mi casa. Mi abuela estaba abajo, en la cocina, con sus dos hermanas. Entre las tres deben sumar unos trescientos años y cien de miopía ( lo que contribuiría mucho si no fuera porque la puerta de salida está pegada a la cocina ¡y de cerca ven bien las viejas, la puta madre!)
Al final hicimos esto: bajamos por la escalera descalzos porque la madera es muy traicionera y Seba se metió enseguida en el baño. Desde ahí me llamó con su celular y yo atendí desde la cocina. Dije: Sí, Mari, ahora te abro. Sí, los apuntes de física nada más. Gracias, besito, chau. Hice como que salía a abrirle a mi amiga y en ese momento Seba se agachó y salió por detrás de los sillones. Por suerte, las viejas ni se mosquearon.

Persecuta non stop*

Otra sensación que tengo es que estoy perdiendo todo lo que me caracteriza como persona: alegría, empecinamiento, esperanza, confianza. Cada vez me rio menos, me parece que todos los que se me acercan lo hacen para lastimarme.
*cualquier parecido a la realidad es mera casualidad.

Ranking
Cosas importantes de mi vida
1. Seba (el chico alto del debut, el ex más sepultado de la historia)
2. Trabajo
3. Danza (mientras transcribo esto me acuerdo que fui al programa de Cormillot en Canal 7 a bailar y también al de Carmen Barbieri, “Movete, Movete”, o algo así. Qué papelón, dios.
4. Familia
5. Salud
6. Energía

Existencialismo a los dieciséis

¿Por qué dejé de preocuparme por ser feliz y pasé a ocuparme de ser infeliz?

2 comentarios:

Lyon dijo...

Qué bueno saber que lo que pienso a los 25 lo pensabas a los 16, me hace sentir bárbaro. Gracias, eh...muerta.

Anónimo dijo...

A los 16 tenía tanto guisqui encima que sólo me quedaba resto para tocar el bajo y leer Hesse.
Intuyo que la Perla Positiva se asoma...
Lyon, déjese de tanta macana, quiere?