Es difícil creer en esas cosas. Más que creer, hacerse cargo. Uno tiende a minimizar lo que escucha. Piensa: me lo está diciendo porque en realidad está agradecido. Algo así como una falsa humildad. Y sigue adelante. Intenta, de todas las maneras posibles, revertir esa percepción y hacer sentir al otro digno (no es la palabra indicada pero ustedes me entienden) de su amor. Pero no. Cuando alguien te dice "No me lo merezco", es así.
jueves, 16 de julio de 2009
miércoles, 15 de julio de 2009
Un poco eso
Digamos que duermo bien hasta las seis. De seis a ocho maquino. Lo bueno es que aprendí a regular la estufa según la ocasión, la cantidad y calidad de personas que duerman conmigo. Porque no es lo mismo: estufa en mínimo para dos que duermen ensimismados. Medio para cuando duermo con amigas, como en los últimos tres días. Máximo cuando estoy sola. Estoy comiendo más. Todavía no tiré el gulash que sobró del viernes. Tengo pendiente arreglar el hogar. ¿Alguien tiene un gasista de confianza? Lo de mi viejo se cayó. La puta madre. En este país de ladrones nunca triunfa la gente honesta. Di vuelta las fotos y hay un fantasma que insiste en acomodarlas. Descubrí que so you think you can dance es un gran programa. ¡Cómo bailan esos muchachos! La mujer de arriba no es la de arriba sino la de enfrente, Anita, y no está tocando el piano, tiene la tele a todo volúmen. Es eso. No te quedes dormida, todavía no. Este mes llegué a pagar todas las cuentas antes del vencimiento y no hice stop debit. No tengo deudas. De ninguna índole. La herida de la panza va muy bien: está cada vez más rosácea y sé que se alegra cada vez que le hago caricias. La otra aún tiene los puntos. Me olvido de sacar la basura. en realidad no me olvido, me da fiaca. En la boutique del libro hacen unas picadas increíbles. Atención con el elenco estable de dicho establecimiento. Hoy tengo corbata y luzco nuevo corte de pelo. Era obvio.
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Es mi blog y digo lo que se me antoja
martes, 14 de julio de 2009
lunes, 13 de julio de 2009
domingo, 12 de julio de 2009
sábado, 11 de julio de 2009
Digo, de pronto, me parece.
Mirá. No se trata de lo que podrías llegar a perder sino de lo que vas a ganar. Porque vas a ganar, eso seguro. Sos un ganador. Y la suerte te ama: nunca se te vuelca la sal. Sabés sonreír, sabes callar, sabes mentir. Encantador sos. Lo que todavía no ves es que no hay nada ni nadie tan importante. Lo más importante lo llevas siempre con vos. Incluso está comprobado empíricamente: podes prescindir de todo y de todos. Sobreviviste. No sólo eso: fuiste feliz. ¿Y entonces?
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De qué hablamos cuando hablamos de amor
Hoy temprano
Te levantaste dicharachera
Subtitulado: nos acabamos de despertar, podes callarte un segundo?
Subtitulado: nos acabamos de despertar, podes callarte un segundo?
jueves, 9 de julio de 2009
El día en que se independizan de vos
Ya me la veía venir.
-Venís a casa?
-No sé. Estoy un poco cansada. Vos qué vas a hacer?
-Nada. Voy a estar en casa.
-Bueno, no sé.
-Como quieras.
Una sabe cuando la van a dejar. El como quieras es una de esas señales de las que hablo. Veníamos de meses en los que no dormía en casa más de dos veces a la semana. Iba y venía con ese maldito bolso. Durante ese tiempo compré más ropa interior que en veintiséis años. Todo bien hasta el como quieras. Ahí lo supe. Iba a dejarme. Porque en una circunstancia como esa, como quieras significa mucho más que como quieras. No es un como quieras solidario. No esconde un quedate tranquila en tu casa si estás cansada, nos vemos mañana. Es eso: me da igual. O más bien: prefiero que no vengas.
-Mirá no me parece que tengas muchas ganas de verme, así que mejor me quedo en casa.
-Hablemos si queres
-No quiero hablar, quiero verte, pero parece que vos tenes algunas cosas para decirme
-Sí. Creo que vos estás esperando de mí cosas que no te puedo dar. Y yo te lo dije desde un principio. No quiero generar expectativas de algo que no va a suceder.
-….
-Estás ahí?
-Sí, te estoy escuchando.
-Eso. Vos sos divina conmigo y te lo agradezco pero evidentemente no sentimos lo mismo.
Unas horas antes de esta conversación le había llevado pastelitos para que compartiera con sus compañeros de redacción. Y él los recibió como quien recibe un premio consuelo: sin sorpresa y casi sin alegría. Ahora sé que fue el único intento de convencerlo de que no me dejara. De decirle que lo quería, sin decírselo. Hasta ese momento no se lo había dicho nunca. Fue un 9 de julio.
-Venís a casa?
-No sé. Estoy un poco cansada. Vos qué vas a hacer?
-Nada. Voy a estar en casa.
-Bueno, no sé.
-Como quieras.
Una sabe cuando la van a dejar. El como quieras es una de esas señales de las que hablo. Veníamos de meses en los que no dormía en casa más de dos veces a la semana. Iba y venía con ese maldito bolso. Durante ese tiempo compré más ropa interior que en veintiséis años. Todo bien hasta el como quieras. Ahí lo supe. Iba a dejarme. Porque en una circunstancia como esa, como quieras significa mucho más que como quieras. No es un como quieras solidario. No esconde un quedate tranquila en tu casa si estás cansada, nos vemos mañana. Es eso: me da igual. O más bien: prefiero que no vengas.
-Mirá no me parece que tengas muchas ganas de verme, así que mejor me quedo en casa.
-Hablemos si queres
-No quiero hablar, quiero verte, pero parece que vos tenes algunas cosas para decirme
-Sí. Creo que vos estás esperando de mí cosas que no te puedo dar. Y yo te lo dije desde un principio. No quiero generar expectativas de algo que no va a suceder.
-….
-Estás ahí?
-Sí, te estoy escuchando.
-Eso. Vos sos divina conmigo y te lo agradezco pero evidentemente no sentimos lo mismo.
Unas horas antes de esta conversación le había llevado pastelitos para que compartiera con sus compañeros de redacción. Y él los recibió como quien recibe un premio consuelo: sin sorpresa y casi sin alegría. Ahora sé que fue el único intento de convencerlo de que no me dejara. De decirle que lo quería, sin decírselo. Hasta ese momento no se lo había dicho nunca. Fue un 9 de julio.
miércoles, 8 de julio de 2009
Azul
No tendrá más de dieciocho años. Flaquísima. Pelo largo y lacio. Eterno: por la cintura.
Chupín, cinturón de tachas, pañuelo al cuello, boca corazón.
La veo venir. Está cruzando la avenida. Sola.
Ahora está llegando a la esquina donde estoy yo, simulando esperar a alguien.
Se llamará Azul?
No se va a dar cuenta de que la estoy mirando. O sí y va a seguir de largo. Le queda una cuadra hasta libertador. Seguro que dobla ahí. A la vuelta de la esquina y chau, no la veo más.
No te vayas, Azul.
Parece escucharme porque cada vez se acerca más. Un poco. Otro poco. Parece que va a hablar. No parece: habla. Habla y dice: me das fuego?
Ay, Azul.
Chupín, cinturón de tachas, pañuelo al cuello, boca corazón.
La veo venir. Está cruzando la avenida. Sola.
Ahora está llegando a la esquina donde estoy yo, simulando esperar a alguien.
Se llamará Azul?
No se va a dar cuenta de que la estoy mirando. O sí y va a seguir de largo. Le queda una cuadra hasta libertador. Seguro que dobla ahí. A la vuelta de la esquina y chau, no la veo más.
No te vayas, Azul.
Parece escucharme porque cada vez se acerca más. Un poco. Otro poco. Parece que va a hablar. No parece: habla. Habla y dice: me das fuego?
Ay, Azul.
lunes, 6 de julio de 2009
Pará un poco
Detesto profunda y enérgicamente a las personas que te mandan mails con comprobación de lectura. ¿Y si no quiero que vos sepas que leí tu mail y que no-se-me-canta-el-puto-orto responderte?
Dios.
Si sigo así se me van a salir los puntos solos.
Dios.
Si sigo así se me van a salir los puntos solos.
sábado, 4 de julio de 2009
Rapidita de sábado a la tarde
Cuando tu novio no te quiere más se le nota en la sonrisa.
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De qué hablamos cuando hablamos de amor
jueves, 2 de julio de 2009
Anoche soñé con un relicario que me compré y perdí hace por lo menos dos años. Me había encaprichado con uno que le había visto a mi abuela. Creo que fue para la misma época en que se me dio por pedirle que me regalara su collar de perlas y el rosario de cristal que usaron las mujeres de la familia para casarse. Pero, estoy segura, el que vi en mi sueño, era ese relicario perdido: lo vi muy clarito. Cadena de plata, un corazón que se abre (o parte) en dos, con lugar para poner una foto de cada lado. Por supuesto, vacío. O lleno de esperanza, que es casi lo mismo. ¿Es cursi decir que uno tiene esperanza? Yo creo que sí y que la palabra cursi le hace muy mal a estas líneas, pero si hay algo que tenía ese camafeo era esperanza. En pasado, sí. Si lo abriera hoy no sé con qué me encontraría. O sí sé pero no quiero escribirlo. Esta mañana volví a buscar aquel relicario pero sólo encontré el rosario de cristal que acabo de dejarle a mi hermana en su casa.
miércoles, 1 de julio de 2009
Convaleciente Perla
Tres días sin comer ni tomar un sorbo de agua
altas temperaturas
espasmos
Paseos en barbijo y sillas de rueda
exhibicionismo non stop
pervinox
muestras de orina, sangre y cariño
Tactos
Ecografías
Incisiones
cicatrices
temblores
calmantes
O.R
cuánto pesa? cuánto mide? se siente mareada? ahora? y ahora? cuente hasta cinco.
cinco, cuatro, tres.
altas temperaturas
espasmos
Paseos en barbijo y sillas de rueda
exhibicionismo non stop
pervinox
muestras de orina, sangre y cariño
Tactos
Ecografías
Incisiones
cicatrices
temblores
calmantes
O.R
cuánto pesa? cuánto mide? se siente mareada? ahora? y ahora? cuente hasta cinco.
cinco, cuatro, tres.
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