martes, 5 de mayo de 2009

A años caracol

Todo el mundo sabe que la Tierra está separada de los otros astros por una cantidad variable de años luz. Lo que pocos saben (en realidad, solamente yo) es que Margarita está separada de mí por una cantidad considerable de años caracol. Al principio pensé que se trataba de años tortuga, pero he tenido que abandonar esa unidad de medida demasiado halagadora. Por poco que camine una tortuga, yo hubiera terminado por llegar a Margarita, pero en cambio Osvaldo, mi caracol preferido, no me deja la menor esperanza. Vaya a saber cuándo se inició la marcha que lo fue distanciando imperceptiblemente de mi zapato izquierdo, luego que lo hube orientado con extrema precisión hacia el tumbo que lo llevara a Margarita. Repleto de lechuga fresca, cuidado y atendido amorosamente, su primer avance fue promisorio, y me dije esperanzadamente que antes de que el pino del patio sobrepasara la altura del tejado, los plateados cuernos de Osvaldo entrarían en el campo visual de Margarita pare llevarle mi mensaje simpático; entretanto, desde aquí podía ser feliz imaginando su alegría al verlo llegar, la agitación de sus trenzas y sus brazos.
Tal vez los años luz son todos iguales, pero no los años caracol, y Osvaldo ha cesado de merecer mi confianza. No es que se detenga, pues me ha sido posible verificar por su huella argentada que prosigue su marcha y que mantiene la buena dirección, aunque esto suponga pare el subir y bajar incontables paredes o atravesar íntegramente una fábrica de fideos. Pero más me cuesta a mí comprobar esa meritoria exactitud, y dos veces he sido arrestado por guardianes enfurecidos a quienes he tenido que decir las peores mentiras puesto que la verdad me hubiera valido una lluvia de trompadas. Lo triste es que Margarita, sentada en su sillón de terciopelo tosa, me espera del otro lado de la ciudad. Si en vez de Osvaldo yo me hubiera servido de los años luz, ya tendríamos nietos; pero cuando se ama largo y dulcemente, cuando se quiere llegar al termino de una paulatina esperanza, es lógico que se elijan los años caracol. Es tan difícil, después de todo, decidir cuáles son las ventajas y cuáles los inconvenientes de estas opciones.
Lucas, sus largas marchas.
Julio Cortázar
Meredith: I'm not ready right now. But things can stay the way they are, and I can get ready. I'll get ready.
Derek: Things can't stay the way they are. We can still meet in the elevator, the on-call room... and maybe you'll get ready. And I'll wait. I'll wait until you're ready.
Meredith: Okay, then...
Derek: Yeah, but what if, what if while I'm waiting, I meet someone who is ready to give me what I want from you?
Meredith: What if you do?
Derek: I don't know...

lunes, 4 de mayo de 2009

Adaptación

En algún punto es como el jardín: primero unas horas, después medio día y recién ahí, si todo va bien, doble turno.

La conciliación post periodo de libre albedrío puede llegar a ser un tema. Dije puede llegar a ser.

Bajar la expectativa es un buen consejo.

El reencuentro no debería servir para nada más que para alegrarnos.

Lo mejor: dejar de sumar y restar cinco todo el puto día.

Hay que ponerle nafta al carro. Eso.

No podemos ser los mismos.

jueves, 30 de abril de 2009

Gracias, Sean.

Ahora que te divorciaste ya podemos legalizar lo nuestro.

Perla en la oscuridad

Me descubro caminando desnuda y a oscuras por la casa.

miércoles, 29 de abril de 2009

Un árbol. Una roca. Una nube.

lunes, 27 de abril de 2009

A veces lo único que quiero es enfermarme.

domingo, 26 de abril de 2009

Interrogantes de domingo

¿Qué es el compromiso? ¿Cómo se define? ¿Es el compromiso lo que determina o extermina una pareja? Porque supuestamente la gente que se casa asume el compromiso del amor eterno (hasta que la muerte los separe) y de fidelidad absoluta. Pero: ¿es el amor y la fidelidad un compromiso? ¿Deberia ser asi? Lo dudo. Amar no puede ser un compromiso. No es algo que se pacta ni se puede imponer por un plazo (in) determinado. Es más: creo que el compromiso hace que el amor se vuelva mecánico. Lo mismo sucede con la fidelidad. Si uno se priva de ser infiel unicamente por compromiso pues no tiene ningún sentido ser fiel. Ningún sentido. Si es así, no quiero que nadie tenga compromisos conmigo. Que me quiera hasta cuando quiera y que me sea fiel porque no tenga necesidad de no serlo. En cambio, si es una elección, si la fidelidad es producto de una ponderación de intereses, de una convicción, y de las ganas de serlo, entonces puede ser.

na de na

Lista de las cosas que molan y no molan, según él y yo:

Las que NO:

Pasarlo fatal
echar de menos
la mentira
la verdad
Quedarse sin shampoo y manotear un sachet Biferdil de algún telo visitado en 1991, abrirlo, volcarlo en tu cabeza y darte cuenta de que es acondicionador.
llorar en sitios públicos
ser extremadamente sensible
No haber visto Lost y que todos te hablen de la serie.
Que te roben el wi fi
Las dicotomías

Y las que sí:
Llevar la contraria
Embriagarse
Embriagarse de sexo
Hablar en el mismo idioma
Mirar a los ojos sin temor al rechazo.
Robarse el wi fi

viernes, 24 de abril de 2009

música + literatura

Viernes 24/4, 21 hs: Martín Buscaglia en La Vaca Profana.
Sábado 25/5, 17 hs: Feria del Libro. Abelardo Castillo presenta "Los Recobrados de la literatura argentina"


Más información en: http://www.vacaprofana.com.ar/
http://www.el-libro.org.ar/internacional/programa/dia.asp?x=25


No digan que no avisé.

jueves, 23 de abril de 2009

No existe

El arrepentimiento súbito.
Mandá un mensaje a vot espacio No te creo al * 2020

A veces pasa

Nos queríamos decir hasta siempre y nos dijimos hasta nunca.

miércoles, 22 de abril de 2009

Los Paquis del locutorio del Hospital Clínic, en Barcelona, son los mismos que escriben los textos del gmail: "antes de llamar fíjate si tienes dinero. Si tu no tienes dinero, tu no puedes llamar"

Qué buscan? Qué hacen acá? Qué están esperando de mi?
Quieren saber si me llamo Perla o si mi nombre es una mentira, un invento, un seudónimo que me autoinventé?
Ah sí? Y qué importa si Pola se llama Pola? Todos sabemos que Pola no se llama Pola un carajo. Así que yo me llamo Perla. P-e-r-l-a
Sos molesto como el hipo.