domingo, 17 de mayo de 2009

Domingo de Cupcakes

sábado, 16 de mayo de 2009

Botas de Cowboy.

Hay que tener botas de Cowboy.

Too late

-Pero si hace dos años nos queríamos
-si?
-Nos queríamos.
-Bueno, vos lo dijiste bien: nos queríamos. Ya no.
-Dale, chancho
-No tenes chance. Lo único que me falta es un separado deprimido en mi casa.
-Pero si yo no estoy deprimido
-...
-Dale
-No
-Por qué no?
-No tenes chance.
-Dale
-Too late.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Corresponde que me llames vos. No sé. Fijate.
Sólo sé inundar las plantas, ahogarme en mi propia maceta.
Who cares?
Digamos que estoy harta harta harta harta harta harta harta harta harta harta harta harta harta harta harta harta harta harta
No la estoy pasando tan bien.

lunes, 11 de mayo de 2009

Un intervalo. El cariño después del amor. La antesala de. Testigo. Espectadora. Actriz de reparto. Acompañante sentimental. Vidente calificada. Fuente de buena suerte. Partícipe innecesaria de tus sueños. Un poco eso.

jueves, 7 de mayo de 2009

Complejo de buena

Lo peor no es que te dejen. Lo peor es que te dejen por buena. Sos tan buena, tan virtuosa y tan perfecta, que te dejo (a lo que respondería: cobarde) No me merezco todo lo que me das (cobarde). Tu cariño, tu apoyo, tu paciencia, tu compañía. Es demasiado para mí (cobarde) Soy incapaz de retribuírtelo (dale, ahora decime que sos discapacitado sentimental así me río). Alguna vez me dijeron algo parecido. Y me dejaron, claro. Y fue muchísimo peor que aquella (otra) vez que me dejaron porque ya no me querían como en un principio. Aunque suene más cruel, prefiero escuchar cosas así. Y que me dejen por mentirosa, por mezquina, por infiel, por mala novia, por dejar pelos en la bañera y tener menos sex appeal que la hermana Bernarda. Pero por buena no.

martes, 5 de mayo de 2009

Paradero se busca

Quiero denunciar la pérdida de mi líbido. Fue vista por última vez hace dos semanas, en el barrio de Belgrano. Vestía culotte con volados naranja. Cualquier dato que puedan aportar favor remitirlo a quierorecuperarmilibido@perla.com Ofrezco recompensa. Desde ya, muchas gracias.

A años caracol

Todo el mundo sabe que la Tierra está separada de los otros astros por una cantidad variable de años luz. Lo que pocos saben (en realidad, solamente yo) es que Margarita está separada de mí por una cantidad considerable de años caracol. Al principio pensé que se trataba de años tortuga, pero he tenido que abandonar esa unidad de medida demasiado halagadora. Por poco que camine una tortuga, yo hubiera terminado por llegar a Margarita, pero en cambio Osvaldo, mi caracol preferido, no me deja la menor esperanza. Vaya a saber cuándo se inició la marcha que lo fue distanciando imperceptiblemente de mi zapato izquierdo, luego que lo hube orientado con extrema precisión hacia el tumbo que lo llevara a Margarita. Repleto de lechuga fresca, cuidado y atendido amorosamente, su primer avance fue promisorio, y me dije esperanzadamente que antes de que el pino del patio sobrepasara la altura del tejado, los plateados cuernos de Osvaldo entrarían en el campo visual de Margarita pare llevarle mi mensaje simpático; entretanto, desde aquí podía ser feliz imaginando su alegría al verlo llegar, la agitación de sus trenzas y sus brazos.
Tal vez los años luz son todos iguales, pero no los años caracol, y Osvaldo ha cesado de merecer mi confianza. No es que se detenga, pues me ha sido posible verificar por su huella argentada que prosigue su marcha y que mantiene la buena dirección, aunque esto suponga pare el subir y bajar incontables paredes o atravesar íntegramente una fábrica de fideos. Pero más me cuesta a mí comprobar esa meritoria exactitud, y dos veces he sido arrestado por guardianes enfurecidos a quienes he tenido que decir las peores mentiras puesto que la verdad me hubiera valido una lluvia de trompadas. Lo triste es que Margarita, sentada en su sillón de terciopelo tosa, me espera del otro lado de la ciudad. Si en vez de Osvaldo yo me hubiera servido de los años luz, ya tendríamos nietos; pero cuando se ama largo y dulcemente, cuando se quiere llegar al termino de una paulatina esperanza, es lógico que se elijan los años caracol. Es tan difícil, después de todo, decidir cuáles son las ventajas y cuáles los inconvenientes de estas opciones.
Lucas, sus largas marchas.
Julio Cortázar
Meredith: I'm not ready right now. But things can stay the way they are, and I can get ready. I'll get ready.
Derek: Things can't stay the way they are. We can still meet in the elevator, the on-call room... and maybe you'll get ready. And I'll wait. I'll wait until you're ready.
Meredith: Okay, then...
Derek: Yeah, but what if, what if while I'm waiting, I meet someone who is ready to give me what I want from you?
Meredith: What if you do?
Derek: I don't know...

lunes, 4 de mayo de 2009

Adaptación

En algún punto es como el jardín: primero unas horas, después medio día y recién ahí, si todo va bien, doble turno.

La conciliación post periodo de libre albedrío puede llegar a ser un tema. Dije puede llegar a ser.

Bajar la expectativa es un buen consejo.

El reencuentro no debería servir para nada más que para alegrarnos.

Lo mejor: dejar de sumar y restar cinco todo el puto día.

Hay que ponerle nafta al carro. Eso.

No podemos ser los mismos.