lunes, 20 de octubre de 2008

Dia 1 (cont)

A mi amiga la miran mucho. Es rubia, muy blanca, y muy voluptuosa. No hay mirada que se resista a su escote. Los dos pibes que habíamos fichado antes de subir al micro se acaban de quedar en zunga. Yo ya me tomé dos caipis y todavía no termino de entender si se dice brigado u obrigado. Creo que la última vez dije Bragado. Pero no soy la única: los argentinos hacemos papelones acá. Decimos cosas absurdas y hasta se filtra, en algunos, la tonada de los protagonistas de El Clon. Estoy acostada en la proa o en la popa (no sé cual es cual, pero si alguien quiere sacarme la duda es la parte de adelante), viendo una piedra que tiene cara de mono. O al menos, eso dicen. Yo la veo más parecida a una teta que a una cara de mono, pero en fin. Digamos que vi una piedra, en el medio del mar, con cara de mono. Por dios, qué calor hace. Podrían bajar un poco la música?

domingo, 19 de octubre de 2008

Día 1: cuando el word con autocorrección en Portugués no me molesta.

Acabo de llegar a Ezeiza y ya estoy excitada. Me compro un libro que debe salir no mas de treinta pesos a casi cincuenta, saco la assist card (por si me pica um mosquito y me agarra Dengue, por si me corto el pie con alguna conchilla o bien me agarra un ataque de asma que desde hace tantos dias estoy esperando) aún sabiendo de que es guita tirada porque nunca la terminas utilizando. No importa: pago los cien dólares de la cobertura con la misma alegria con la que compraria una campera de cuero edición limitada de Marc Jacobs. Ahora estoy en free shop y arraso: un rimel HR, un perfume, un Gin Bombay y algunos chocolates. En dólares todo me parece barato y me cago en el uno a uno.

Por suerte me toco ventana y a mis dos amigas, la misma fila que a mi, a pesar de haber hecho el check in cada una por su lado. Ipod hasta que despega, una media horita mirando para adentro, y la gloria: el desayuno. Antes de aterrizar ya estoy cambiandome las zapatillas por unas divinas Havaianas. El aeropuerto de Rio de Janeiro me hace acordar al JFK pero soy incapaz de dar referencias para que encuentren las mismas similitudes que yo. Mientras espero el tranfer para ir a Búzios, fumo un cigarrillo y pienso: Brasil com amigas en temporada baja es un programón.
El micro esta lleno de Argentinos. Los vidrios tienen uma especie de film negro que se supone es refractario pero, acá arriba, hay dos cosas que brillan: los anillos de las parejas que estan de luna de miel y los accesorios dorados que cuelgan de las madres que tienen mas ganas de broncearse que de cuidar de sus hijos.

La velocidad promedio del bondi es de, aproximadamente 150 km/h. Morro cuesta arriba, tal vez 149 km/h. Empiezo a repetir el panqueque del desayuno, pero todo bien. Saco fotos del paisaje al costado de la ruta, de mi amiga, de la amiga de mi amiga, me saco fotos a mi misma. Por un momento me olvido de su partida y de él.

La posada es, como podria describirla, como cualquier posada brasilera: mucha madera, mucha palmera, mucho sillón con estampado canabbis. O no, pero parece. Nunca alquilaria esta posada si estuviera en Pinamar pero como esta aca digo que es encantadora por su estilo rústico y minimalista. Tenemos hambre y decidimos comer algo al paso para aprovechar más la tarde. Puedo dar fé de que probé el lomito menos tierno de todo latinoamerica. Pero qué lomo tienen los brazucas, eh.

Hay un sol radiante y la playa esta repleta de gente. Nos tiramos en las lonas que aún tienen olor a suavizante y le hablamos, mejor dicho le respondemos, a todos los morenos que se nos acercan a hablar. Nos confunden con chilenas y nos preguntan si tenemos pololos. Nosotras les preguntamos adonde podemos ir a bailar esta noche y terminamos echandolos porque no entendemos nada. Compramos queijo, milhos, helados. Menos mal que no me fui a Salta.

Estamos entusiasmadas con el tema de la excursión en barco por arraial do cabo. Dicen que es el caribe Brasilero. El paquete, además, promete caipirinhas free, brochettes de lomo y frango. Ya en la cola antes de subir al micro que nos trasladara al puerto vemos a dos pibes, guapos, que parecen argentinos y surfers. Dejamos pasar a todos y justo subimos detrás de ellos. Diez minutos. Llegamos al puerto, o a la Isla Maciel, como quieran llamarlo: olor, suciedad, pobreza. Pero bueno, el barco parece cómodo y lujoso, ,che, y es el único que entra en las grutas. Va a ser un dia de tranquilidad donde vamos a poder charlar y contemplar los paisajes más exóticos. Y además, chupar gratarola. La samba empieza a sonar cuando el barco aún esta amarrado, una samba bastante pegadiza pero a un volumen descomunal. Le pido puchos a mi amiga y no me escucha. La guia dice, grita, algo en portunol y la gente empieza a reunirse alrededor de la botella que se encuentra en el centro de la improvisada pista de baile. Yo todavía no me tome ninguna caipirinha, así que no estoy preparada para el meneo, pero voy a buscar una y vuelvo.

viernes, 10 de octubre de 2008

A nosotros

la distancia que más nos separa es la del te quiero mucho al te amo.

On stage

La luz guía, sobre su cabeza. Del otro lado, sombra.

miércoles, 8 de octubre de 2008

De olores

Si fuera hombre, nunca saldría con una mujer que use colonia de bebé y toallitas húmedas en lugar de papel higiénico.

martes, 7 de octubre de 2008

La gente que...parte III

-Utiliza eufemismos para putear y en lugar de decir "la puta madre" dice "la pucha" o "poporeta" o "popó" en lugar de "caca"
-No saluda al subir a un ascensor
-Tira la ceniza y apaga los cigarrillos en un vaso o en un plato
-Responde: ¿bien o te cuento?, cuando le preguntas cómo está.

Me subleva, mal.

viernes, 3 de octubre de 2008

Pedido

¿Sería alguien tan amable de sacarme de la lista de voluntarios para esta clase de simulacros?

miércoles, 1 de octubre de 2008

De amares

Fin de semana en Mar del Plata. Playa Grande. Hostel. Dos protagonistas: mi amiga y un surfer devenido conserje. Viernes de fiesta inhouse. Revolución en el hostel: música, alcohol, más música, más alcohol. Madrugada. Una propuesta y un sí. Una conversación previa:
-Tenes novia?
-Mi novia es el mar.

Silencio. Una revolcada y un adiós.

martes, 23 de septiembre de 2008

Time is never time at all

Ahora no tengo tiempo. En realidad, tengo tiempo pero no para escribir. Tengo que aprovechar este tiempo que todavía es mío, este tiempo al que todavía puedo manipular. Porque en breves comenzará el tiempo de descuento y más adelante llegará el tiempo de sobra, la resaca del tiempo que me hará, tal vez, volver a escribir, volver a trasnochar sin ganas, a dormir en cama de una plaza. Un tiempo que tendrá forma de paréntesis pero peso de punto. Y ni siquiera sé si es y seguido.

sábado, 13 de septiembre de 2008

La gente que: segunda parte

-Dice "mi chica/o" para referirse a una persona que ocupa el lugar de novia/o
-Se despide con la frase "bueno, esta chica, hablamos mañana"
-Dice "chiquis"
-Tiene muñequitos colgando de su celular
-Su celular colgando de su cinturón
-Usa escarbadientes

Me saca las ganas de tener ojos y oidos.

jueves, 11 de septiembre de 2008

El tema se llama "Digiriendo"

Hay un momento en el que todo se vuelve borroso y cualquier gesto de amor, despojado de su sentido más genuino, es percibido como un acto mezcla de agradecimiento con (el término es fuerte pero oportuno) lástima. Es cuando las palabras se convierten en las principales sospechosas, y la duda, en la verdad más absoluta. El mismo instante en el que la espera se cansa de esperar, y el deseo de escuchar y de recibir, se endurece. Ahí, en esa situación, en esta, no me queda más que ceder. Diría “soltar el globo” pero es una frase que detesto. Entonces, cedo. Me dejo llevar. Digo que sí. No pregunto. No hago cálculos. No proyecto. No hablo en plural. Boicoteo cualquier intento de acercamiento. No respiro. No me reconozco. Siento que estoy muerta.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Me Rio

de janeiro, al cubo.
Coming soon.

Warning

Te dije que estaba enamorada de vos
Te dije que te quería
Te dije que estaba perdiendo la paciencia
Te dije que la incertidumbre me estaba agujereando el corazón
Te dije que iba a ser tarde
Te lo dije
Te lo advertí

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Confirmado: está en su ADN.

Hay dos temas recurrentes en los almuerzos de mi laburo: el casamiento y las curiosidades del pueblo judío. Ahí la mesa se divide en cuatro (solteras, casadas, católicas, judías) y surgen subtemas que resultan más o menos interesantes según quien tome la palabra. Entonces: el vestido con esta diseñadora top, el alquiler del traje del novio allá, este salón está buenísimo porque no está quemado y es barato, el ritual del Mikbe, las sábanas con el famoso agujero, el por qué de los exámenes médicos pre nupciales. Y acá, en la cuestión que aparenta ser la más trivial, es donde quiero detenerme: debería ser obligatorio (para cualquier mujer, de cualquier religión) y no exclusivamente para los que deciden dar el sí, sino también para cualquier hija de vecino que adquiera novio nuevo. Para saber con quien te estás comprometiendo, sí, para prevenir las ETS, sí, pero sobre todo (sobre todo para las perseguidas como yo) para descubrir potenciales infieles. Ojo, amigas, con el Alelo 334. Dos de cada cinco hombres tienen este gen de la infidelidad. Vayan sacando turno. Perla avisó.

martes, 2 de septiembre de 2008

Hay noches

En las que pienso en lo de la torta y te odio.
Odio que no hayas sido vos.
Sin rencor. Con ganas, pero sin rencor, te odio.
Esta noche pienso en la torta, en vos, en cómo me sentí, y te odio.